Antes de venirnos enviamos 9 cajas con cosas personales. Estuvimos 2 días decidiendo, empacando y desempacando, hasta que las cajas estuvieron listas y nosotros satisfechos. Algunas cosas las dejamos en casa de mi mamá y el resto a las maletas o las regalamos.
Para hacer el cuento corto, porque de verdad que no consigo contarlo sin sentir un nudo en la panza: ¡las cajas llegaron redondas!
Todo llegó golpeado, de las cosas frágiles el 30% llegó roto y nos robaron. Cosas mías y del F. cosas invaluables, por lo que eran recuerdos y regalos especiales... perdidas.
Al menos, los libros llegaron todos, los 130 escogidos. Cien míos y treinta del F., pero el más importante para mí, lo rasgaron, cortaron la piel de las tapas y arrugaron sus hojas.
El F. y yo asistimos a esta historia de terror en silencio, mirando cómo algunas cosas que estaban en una caja, aparecieron en otra y otras no aparecieron...
Primera vez que nos roban y aunque mucha gente nos dice que sólo son cosas materiales y bla, bla, bla... pero igual duele, igual da rabia. Sobre todo cuando te dicen que tienes seguro de protección y que las cajas van a llegar intactas.