En los días siguientes llegó un comedor elevado que le compré a Thor y un difusor de feromonas tranquilizantes de gato para evitar que Luke se estresara más de lo normal. De allí comenzó el furor de las ventas de garage y para nuestra sorpresa (aún hoy estamos sorprendidos) compramos un sofá por $10!! Y es sofá-cama!!! Está medio traqueteado, pero está limpiecito y cumple su función a la perfección, dándole a nuestra casa un aire más de "casa".
La otra "gran compra" fue toda la batería de cocina, vajilla, etc. en IKEA, además de dos muy necesarios estantes para los libros (130 libros que me traje de Venezuela. Pero de ellos hablaré en otro post).
Una amiga de la jefa del F. nos ofreció bastantes cositas que estamos pendientes de recibir y, con mucha suerte, tendremos un escritorio y una cómoda. No es que no queramos cosas nuevas y en perfecta coordinación, pero si todo está en buen estado y nosotros nos podemos ahorrar una plata (para invertirla en la megacompra de ropa para el invierno), la verdad es que no vamos a decir que no. Ya poco a poco tendremos todo a nuestro gusto.
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