Hay días que pasan desapercibidos: sin pena ni gloria. Hoy, a pesar de ser Domingo de Ramos, casi fue uno de esos días. Estuve todo el día en casa, excepto cuando salí con mi Thor y estuve consintiendo a Luke, que fue anestesiado ayer para que el vet le hiciera su chequeo y lo vacunara (Luke ODIA a todos los vets del Universo, no lo puede evitar).
El F. llamó y fue muy rico contarle los pormenores de la casa, pero luego el silencio volvió a reinar. Hasta que me dispuse a regar mis plantitas y vi esto (haz clic en la foto):
El F. llamó y fue muy rico contarle los pormenores de la casa, pero luego el silencio volvió a reinar. Hasta que me dispuse a regar mis plantitas y vi esto (haz clic en la foto):